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El aire comprimido desempeña un papel fundamental en la agricultura moderna, ya que mejora la eficiencia, la automatización y la precisión en una gran variedad de operaciones agrícolas. Se utiliza en tareas que van desde la siembra y la cosecha hasta el cuidado de los animales y el mantenimiento de los equipos. Entre sus aplicaciones más comunes se incluyen:

  • Transporte de materiales
    El aire comprimido se utiliza para transportar granos, semillas y piensos mezclándolo con el material para facilitar un movimiento suave y eficiente a través de tuberías o sistemas, lo que reduce el trabajo manual y los riesgos de contaminación.
  • Funcionamiento de equipos agrícolas
    Los sistemas neumáticos accionan equipos como sembradoras automáticas, esparcidores de fertilizantes y pulverizadores de cultivos. Por ejemplo, el aire comprimido ayuda en la siembra automatizada de lechugas y en las tecnologías de siembra de precisión.
  • Producción de leche
    En la ganadería lechera, el aire comprimido se utiliza para accionar máquinas de ordeño, válvulas de control y sistemas de limpieza, lo que garantiza una extracción de leche higiénica y constante.
  • Automatización de invernaderos
    Los controles neumáticos regulan los sistemas de ventilación, nebulización y riego dentro de los invernaderos para mantener unas condiciones óptimas de cultivo.
  • Cuidado del ganado
    El aire comprimido se utiliza en sistemas de alimentación, manejo de estiércol y limpieza automatizada para mejorar la higiene y reducir la mano de obra.
  • Herramientas neumáticas y mantenimiento
    Las herramientas neumáticas se utilizan ampliamente en tareas de mantenimiento agrícola, como la reparación de equipos, el mantenimiento de tractores y el inflado de neumáticos.
  • Pulverización de cultivos
    El aire comprimido se utiliza en sistemas de pulverización de precisión para pesticidas y fertilizantes, lo que garantiza una cobertura uniforme y reduce el desperdicio.