Visión y valores

Seremos la mejor opción de la industria en lo que se refiere a productos, servicios y soluciones de aire comprimido y vacío innovadores y esenciales, a través de un enfoque prioritario en el cliente y una cultura de desempeño disciplinado.


Integridad inquebrantable

Somos honestos a la hora de hacer negocios con otros, cumplimos nuestras promesas y nos hacemos responsables de nuestras acciones. Obramos con el más alto nivel de integridad. Cumplimos con todas las normas y leyes de la Empresa. En pocas palabras: hacemos lo correcto, incluso cuando no resulta fácil.


Orientación al cliente

Orientación al cliente. Entendemos lo que el cliente quiere y lo ponemos en práctica. Además, lo hacemos siempre a tiempo. Nos ocupamos del cliente antes, durante y después de la venta. Ofrecemos productos de alta calidad y estamos allí para respaldarlos. Buscamos siempre la manera de ayudar a nuestros clientes a mejorar sus negocios con aplicaciones adecuadas para los procesos más importantes.


Trabajo en equipo

Pensamos y actuamos globalmente, sin ideas aisladas ni amuralladas. Somos un equipo, más allá de que nuestros compañeros estén en la habitación de al lado o en oficinas al otro lado del mundo. Valoramos las distintas opiniones. Respetamos los diferentes procedimientos de trabajo que existen alrededor del mundo y nos adaptamos a las culturas y costumbres locales. Con nuestro talentoso equipo global, trabajamos codo a codo y alcanzamos el éxito.


Pensamiento creativo

Pensamos diferente. Aceptamos los cambios y nos adaptamos a las necesidades de nuestros clientes. Nos enfocamos en encontrar las respuestas adecuadas para nuestros clientes en el mundo de hoy, y evitamos simplemente volver a poner en práctica lo que no funcionó en el pasado. Nos esforzamos en ofrecer soluciones nuevas y creativas a través de la innovación, la investigación y el desarrollo. Hemos innovado durante más de 155 años y no vamos a dejar de hacerlo.


Predisposición a la acción

Nosotros actuamos. Ponemos las cosas en marcha. Evitamos la paralización provocada por un exceso de análisis. Si bien nos tomamos el tiempo necesario para planificar, sabemos cuándo detener la planificación y comenzar a actuar. Somos eficientes en la entrega de productos de calidad.